Qué ver en Copenhague: completa guía con lugares imprescindibles y consejos
ÍNDICE
Descubre qué ver en Copenhague más allá de lo típico
En esta entrada vamos a descubrir muchos de los lugares imprescindibles que ver en Copenhague, pero también algunos rincones menos conocidos y alejados de las típicas rutas turísticas. Además, viajaremos al pasado para conocer parte de su historia y sus costumbres, junto con consejos, actividades y mucho más.
Copenhague surgió entre vikingos y comerciantes y renació tras varios incendios. Hoy es considerada uno de los lugares donde mejor se vive del mundo. Aquí, pasado y futuro conviven entre bicicletas, palacios reales y canales, donde los locales se bañan incluso en invierno.
Como llegar del aeropuerto de Copenhague al centro
Lo primero que debes saber al aterrizar en el aeropuerto de Copenhague (Kastrup) es como llegar al centro de la ciudad. La buena noticia es que se encuentra a tan solo 8 km de distancia por lo que se trata de uno de los aeropuertos mejor conectados de Europa.
El tren es una de las formas más habituales de trasladarse al centro y solo tardarás 10 minutos. Ideal si tu alojamiento está cerca de la estación principal, llamada: Kopenhagen Hauptbahnhof innen.

Otra de las formas más rápidas es el metro, en unos 15 minutos estarás en pleno centro. No tiene conductor y funciona las veinticuatro horas del día.
Los billetes sencillos duran noventa minutos y sirven tanto para metro como para bus y tren. Puedes comprarlos en las máquinas de las estaciones o en la app: Rejsebilletapp.
También hay bonos e incluso si te haces con la Copenhaguen card todos los traslados están incluidos durante su vigencia. Te dejo aquí un enlace para que calcules si te compensa adquirirla.
Breve contexto histórico
Antes de empezar la ruta, echemos la vista atrás para conocer cómo nació esta ciudad.
Copenhague comenzó como un pequeño asentamiento vikingo de pescadores alrededor del siglo X. Estaba situado cerca de lo que hoy conocemos como Gammel Strand.
Su ubicación era perfecta. Aquí se pescaba arenque y se comerciaba fácilmente con el resto de Europa.
El nombre original, Kaupmannahǫfn, significa “puerto de mercaderes”. De ahí viene el actual København y el nombre que conocemos en español: Copenhague.
En el año 1167 ocurrió algo clave. El rey Valdemar I entregó esta zona al obispo Absalón. Una figura fundamental en la cristianización de Dinamarca.
Absalón construyó una fortaleza para proteger la ciudad de los piratas, justo donde hoy se encuentra el Palacio de Christiansborg.
Ese castillo marcó el nacimiento de la ciudad y Absalón es considerado su fundador. Por este motivo el castillo forma parte del escudo oficial de Copenhague.
Recomendación: Si eres de los que te gusta comprender las ciudades que vistas, sumergirte en su historia y curiosidades, lo mejor es que hagas un free tour. Verás lugares y detalles que de lo contrario pasarías por alto. Aquí te dejo un enlace por si quieres asegurar tu plaza.
Lugares que ver en Copenhague
Plaza del Ayuntamiento
Iniciamos este recorrido en la plaza del Ayuntamiento. Un lugar cargado de simbolismos.
Comencemos escudriñando la fachada del propio Ayuntamiento, que actúa casi como un libro de historia en piedra. Si observamos detenidamente podemos ver símbolos de los territorios que formaron el Reino de Dinamarca. Por ejemplo, los osos polares en representación de Groenlandia, junto con otros elementos que hacen referencia a Islandia, cuando aún pertenecía a Dinamarca o las islas Feroe. Así mismo, arriba en el centro, encontramos el escudo de la ciudad con ese primer castillo construido por Absalón, quien también está representado en una estatua un poco más abajo.

El interior del Ayuntamiento alberga el reloj astronómico, cuya visita es gratuita, y también se puede subir a la torre para obtener magníficas vistas de la ciudad, pero solo mediante visita guiada.
Algo muy curioso que se lleva a cabo en este Ayuntamiento es el motivo por el cual Copenhague, es considerada Las Vegas Europea. Aunque es puro marketing. Se dice que aquí te puedes casar en apenas 5 minutos. Solo necesitas dos testigos y 250€. Si no tienes testigos te los proporciona el propio ayuntamiento. Además, tienes 14 días para desistir del matrimonio.
Ahora bien, si profundizamos más, es necesario pedir cita previa y con la creciente demanda, la espera puede ser de meses. Por otro lado, hay que hacer una solicitud de matrimonio con la debida antelación. Así que no es tan inmediato como en Las Vegas.
Otra particularidad que vemos en la plaza del Ayuntamiento de Copenhague es el termómetro que se encuentra en la fachada del edificio Richshuset. Se le conoce popularmente como la Vejrpigerne o la chica del tiempo desde que fue inaugurado en 1939.

Esto es así debido a que tiene dos figuras femeninas: La chica en bicicleta, aparece cuando hace buen tiempo y la chica con paraguas aparece cuando está lloviendo. El sistema se activa automáticamente según el clima real. Antes de que existieran las aplicaciones del tiempo era muy útil para sus ciudadanos, dada la relación que tienen los daneses con el cambiante clima de la zona. Para muchos de ellos si el termómetro está encendido todo sigue en orden.
También en esta plaza podemos ver el kilómetro cero de Dinamarca, representado en una especie de monolito de piedra. Se colocó aquí en 1925 como punto oficial desde el cual se miden todas las distancias del país. Además, señala el lugar dónde estuvo la antigua Puerta Occidental de las murallas medievales de la ciudad.

Muy cerca del Km0 observamos la estatua de Hans Christian Andersen.
Uno de los escritores más importantes del país. Autor de cuentos como la sirenita o el patito feo, entre otros muchos. Si te fijas, su mirada se dirige hacia el parque de atracciones Tívoli. Un lugar lleno de fantasía, como las historias que él mismo escribió. En el que profundizaremos más adelante.

Si te apetece conocer más acerca de este escritor, en el lado opuesto del Ayuntamiento se encuentra el Hans Christian Andersen Experience, una experiencia inmersiva y sensorial, pensada para todas las edades.
En la misma acera, llama la atención la columna de los vikingos, conocida como Lurblæserne que significa los tocadores de Lur. Instrumento musical vikingo, usado entre los siglos XII a.C. y X d.C. en rituales, ceremonias y llamadas colectivas. En Dinamarca se han encontrado muchos lures y se considera uno de los símbolos más antiguos del país. También se vinculan a los cuencos compartidos de las celebraciones con los que se hacía el brindis vikingo. De donde proviene la palabra de origen nórdico antiguo “Skål” que significa cuenco y todavía hoy se sigue utilizando para brindar en Dinamarca, Noruega y Suecia como sinónimo de nuestro “Salud”.

Algunas leyendas narran que los vikingos usaban los cráneos de sus enemigos vencidos como cuencos para brindar, pero se trata más de un error de traducción que de una realidad documentada.
En resumen, el monumento vincula el pasado vikingo con la Dinamarca moderna.
Se dice que tocar esta escultura da suerte, pero lo cierto es que no es una tradición danesa sino una creencia moderna, más turística que histórica.
Calle Strøget
Dejamos la plaza atrás y continuamos por Strøget, la calle peatonal más famosa de Copenhague que conecta la Plaza del Ayuntamiento con Kongens Nytorv, la plaza nueva del rey, y atraviesa el corazón histórico de la ciudad.
Esta importante calle forma parte de la zona comercial peatonal más grande de Europa y a menudo del mundo con sus 3,2 km. Compuesta por un sistema de calles y plazas interconectadas, repletas de tiendas, boutiques, centros comerciales, cafeterías, museos y un largo etc. El paraíso del ocio y el consumismo. Eso sí, ándate con ojo porque, aunque Copenhague es muy segura, esta calle es el lugar donde se suelen concentrar los carteristas.

Plazas Nytorv y Gammeltorv
Aunque Nytorv significa literalmente “Plaza Nueva”, es una de las plazas más antiguas e históricas de Copenhague.
Hoy en día forma un conjunto inseparable con la vecina Gammeltorv, la Plaza Vieja. Juntas constituyen el corazón medieval de la ciudad.
Durante los siglos XVII y XVIII, Nytorv fue el lugar donde se realizaban ejecuciones públicas en el patíbulo oficial de la ciudad.
Si vas entre mediados de noviembre y antes de noche buena encontrarás un entrañable mercadillo navideño dedicado a Hans Christian Andersen. Uno de los más bonitos de la ciudad. Repleto de casetas de comida, artesanías y decoración inspirada en sus cuentos, junto con una pista de patinaje sobre hielo.
Un ejemplo perfecto de cómo Copenhague ha sabido reconciliarse con su pasado.

Aquí también podemos ver el Palacio de Justicia, que alberga el Tribunal de la Ciudad. Funcionó como Ayuntamiento y Tribunal durante casi un siglo hasta que abrió el nuevo Ayuntamiento en 1905. Un elemento arquitectónico notable es el arco que conecta el edificio del tribunal con la prisión.
Copenhague y el fuego
Continuamos por las calles aledañas hasta llegar a Magstræde, una de las calles más antiguas que se conservan tal cual eran en la época.

Como ya comenté al inicio, la historia de Copenhague ha estado marcada por varios incendios devastadores, que han reconfigurado la arquitectura y el trazado de la ciudad. Los dos incendios más grandes e impactantes del siglo XVIII fueron los de 1728, que arrasó gran parte de la ciudad y 1795, en el que ardió una cuarta parte de esta. Además, en 1807 fue bombardeada por la armada británica durante las guerras napoleónicas. Y, recientemente, en abril de 2024, se quemó la antigua Bolsa de valores.
Estos eventos han sido cruciales para dar forma a la apariencia actual de Copenhague, una ciudad que ha renacido de sus cenizas varias veces.
Un detalle curioso de Dinamarca es que muchas casas no tienen cortinas. Existe la idea de que no hay nada que esconder, y esto va muy en sintonía con la cultura de confianza y transparencia del país, tanto a nivel social como político.

Sin embargo, si levantamos la mirada y observamos las ventanas de algunos edificios antiguos del centro histórico, todavía podemos ver pequeños espejos convexos.
Funcionaban como auténticos retrovisores, permitiendo observar lo que pasaba en la calle desde el interior, sin ser vistos. Hoy en día se conservan por su valor histórico, ya que son originarios de los siglos XVIII y XIX, aunque dejaron de utilizarse con la llegada de los timbres y los interfonos.
Højbro Plads
Proseguimos hasta la Højbro Plads o “Plaza del Puente Alto”, en referencia al antiguo puente que cruzaba el canal hacia el palacio real. Es por ello que esta plaza siempre ha estado vinculada al poder real y político. La preside la estatua ecuestre del obispo Absalón y acoge uno de los mercados navideños más elegantes de la ciudad con puestos de madera en los que encontrarás artesanías y productos gastronómicos daneses. Es uno de los mercados más fotografiados de Copenhague y el que abre más pronto, desde principios de noviembre.

Kongens Nytorv
Seguimos caminando por el tramo final de Strøget y llegamos al corazón de la ciudad, donde se encuentra Kongens Nytorv. Su nombre significa la Plaza nueva del Rey que fue creada en el siglo XVII como una expansión urbana.
Alrededor de la plaza podemos ver edificios tan destacados como el Teatro Real de Copenhague y el Gran Hotel d’Angleterre.
Además, aquí tiene lugar otro mercado navideño junto a la pista de patinaje sobre hielo que colocan alrededor de la primera estatua ecuestre de Dinamarca, la de Christian V. Inaugurada en 1688 que simboliza la autoridad real de este rey absolutista del siglo XVII.
Entre 1940 y 1945 los nazis ocuparon Dinamarca y eligieron, como cuartel general, el Hotel d’Angleterre. Su finalidad era asegurar Noruega y Suecia para controlar el báltico y evitar que Escandinavia se aliara con el bando enemigo. Para ello Dinamarca era imprescindible, pero los daneses se negaron a ser sus cómplices y por esa razón fueron invadidos. Resistieron solo 2 horas, pero la ciudad no fue masacrada como otras ya que Alemania trataba a Dinamarca como un protectorado modelo y permitió que el gobierno y el rey siguieran nominalmente, a cambio de cooperación. Aunque la ocupación se endureció en el 43.

Nyhavn
Junto a esta plaza da comienzo el canal más fotografiado y conocido de la ciudad. Nyhavn, o puerto nuevo, es la zona más turística y emblemática de Copenhague y, quizá por eso, en Navidad acoge uno de los mercadillos mejor decorados, creando un ambiente especialmente encantador.
Si vas a visitar Copenhague en esta época del año ten en cuenta que el día 13 diciembre se lleva a cabo el desfile de barcas y kayaks iluminados en los principales canales de la ciudad, en honor a Santa Lucía, la festividad cristiana escandinava que celebra la luz en la oscuridad del invierno. Una experiencia única pero últimamente muy masificada.

También desde aquí parten los paseos en barco que recorren los canales de la capital, durante todo el año, y hay algo importante que debes saber. Existen dos tipos de recorridos.
El primero es el oficial, que se toma justo detrás de la escultura del ancla, bajando unos escalones. Tiene un coste aproximado de 25 euros, es cubierto y dispone de audioguía en varios idiomas.

Reserva el tuyo pinchando en la siguiente imagen:

Pero ¡atención! Si tu presupuesto es ajustado, no tienes por qué renunciar al paseo.
Si continúas caminando junto al canal, encontrarás una caseta blanca donde ofrecen el mismo recorrido por unos 9 euros en 2025. La diferencia es que el barco puede no ser cubierto y la explicación se hace solo en inglés y danés. Tú eliges.

Un detalle curioso de los canales de Copenhague es que los daneses suelen bañarse desnudos, allí donde haya escaleras para poder salir después, ¡y lo hacen prácticamente en cualquier época del año!
Palacio de Christiansborg
Vayamos ahora a uno de los edificios más importantes de Dinamarca, situado en la isla de Slotsholmen, el lugar donde se originó Copenhague.
Aquí fue donde Absalón construyó la primera fortaleza en 1167, que fue destruida en 1369 por la Liga Hanseática. Sobre sus restos se construyó después el Castillo de Copenhague. Y más tarde se levantó el actual Palacio de Christiansborg. Un conjunto palaciego, único en el mundo ya que alberga las tres ramas del poder danés: el Parlamento o Folketing, el Gobierno y el Tribunal Supremo. Por tanto, se considera el corazón político del país.

Aquí, el poder no se esconde ni se aleja del ciudadano. De hecho, muchos parlamentarios llegan cada día en bicicleta, y justo delante del edificio hay un aparcamiento para ellas.
A modo de curiosidad, Copenhague es la ciudad en la que más km se recorren en bicicleta del mundo, superando a Ámsterdam.

Continuemos con el Parlamento. Si nos fijamos en su fachada vemos cuatro bustos con expresiones de sufrimiento. No representan personas concretas, sino una alegoría del peso, la responsabilidad y las tensiones que conlleva gobernar un país.
Es un mensaje muy claro: el poder no es solo un privilegio, también implica sacrificio.

Todo esto encaja perfectamente con la cultura danesa de cercanía, transparencia y responsabilidad pública, donde gobernar significa rendir cuentas a la ciudadanía.
Y si quieres una de las mejores vistas de Copenhague, desde aquí puedes subir a la torre de Christiansborg, de manera gratuita. Un símbolo más de que, en Dinamarca, el poder está al alcance de todos.

Dentro de este mismo complejo se encuentran también las Caballerizas Reales, que siguen en funcionamiento hoy en día.
En ellas se alojan los caballos que la monarquía utiliza en ceremonias oficiales y actos de Estado, una tradición que se mantiene viva en pleno centro de la ciudad.
Aquí destaca la estatua ecuestre de Cristián IX, uno de los reyes más importantes de la historia moderna de Dinamarca. Conocido como el “suegro de Europa”. Sus alianzas familiares conectaron a Dinamarca con muchas de las principales monarquías europeas.
A espaldas de Christiansborg se encuentra otra estatua ecuestre, la de Frederik VII, el rey que firmó la primera Constitución danesa en 1849 y dio inicio a la monarquía constitucional. Su presencia aquí, junto al Parlamento y el Gobierno, simboliza la conexión entre la monarquía y la democracia moderna.

Palacio Real de Amalienborg
Nos dirigimos al Palacio Real de Amalienborg, donde vive la Familia Real Danesa.
El complejo está compuesto por cuatro edificios casi idénticos: uno para la reina madre, otro para el actual rey y su familia, un tercero para la hermana de la reina emérita, y el cuarto se utiliza para invitados o celebraciones. Este último tiene la particularidad de no contar con cocina, por lo que los alimentos se preparan en alguno de los otros tres edificios y se trasladan a pie o en coche.

En el centro de la plaza se encuentra la estatua ecuestre de Federico V, que fue colocada estratégicamente para que los cuatro palacios del complejo la rodeen, creando un impresionante efecto visual que refuerza la solemnidad y el poder del conjunto. Además, el rey mira hacia la Iglesia de Mármol, recordando la conexión histórica entre la monarquía y la iglesia, y cómo ambas instituciones reforzaban su poder y legitimidad ante la sociedad.

Cada mediodía tiene lugar el cambio de guardia, acompañado de la banda musical y los Royal Life Guards, vestidos con su característico uniforme y casco de piel de oso. La ceremonia recorre toda la plaza, reforzando la presencia de la monarquía y permitiendo a ciudadanos y turistas presenciar esta tradición viva.
Da comienzo a las 12:00h, pero es a las 13:00h cuando la banda inicia el desfile y se produce el cambio de guardia real. Tras este acto, el desfile continúa hacia la Iglesia de Mármol, donde concluye y da paso a nuestra siguiente parada.

Iglesia de Mármol
Su nombre oficial es Iglesia de Federico en honor al rey Frederik V. Este la mandó construir en el siglo XVIII para celebrar los 300 años de la dinastía Oldemburgo y para dar mayor monumentalidad al conjunto de Amalienborg.
Debido al elevado coste y los cambios políticos, su construcción se vio interrumpida y permaneció inacabada durante más de un siglo. Finalmente se terminó en 1894 respetando el diseño original, pero con materiales más sencillos. Ya que, aunque se la conoce como iglesia de Mármol, está construida principalmente con caliza noruega, similar en aspecto, pero más económica.

Su cúpula de 31 metros de diámetro es la más grande de Escandinavia y se encuentra sostenida por 12 columnas que simbolizan los 12 apóstoles.
Hoy en día sigue siendo un templo en uso que puede visitarse de manera gratuita, e incluso subir a su cúpula, previo pago, para disfrutar de una de las mejores vistas de la ciudad.
Ópera de Copenhague
La Ópera de Copenhague es una de las más modernas y costosas del mundo. Fue financiada generosamente por la familia Møller, vinculada a la multinacional Maersk. Su ubicación frente al Palacio de Amalienborg y los desacuerdos entre el arquitecto y el inversor sobre aspectos clave del diseño generó ciertas tensiones y debate entre los daneses. Hasta el punto de que se comenta que, de noche, cuando las 3 lámparas interiores se encienden sobre la pared roja trasera, recuerda a la bandera del barrio de Christiania. ¿Será casualidad o quizá el arquitecto lo hizo intencionadamente? Nunca lo sabremos.

Palacio de Rosenborg
Seguimos con la familia real y su presencia en la ciudad, así que nos trasladamos al Palacio de Rosenborg.
El castillo se encuentra en el Jardín del Rey, el parque más antiguo de Copenhague y uno de los espacios favoritos de locales y visitantes.
La zona más bella es el jardín de las rosas, en el que se encuentra la escultura de la reina Carolina Amalia, esposa del rey Christian VIII. Una figura muy querida en Dinamarca por su labor social y educativa durante el siglo XIX.

Su presencia en este jardín refleja una etapa diferente de la monarquía danesa, más cercana a la sociedad y menos absolutista, y sirve como antesala perfecta al Castillo de Rosenborg, que se alza justo al fondo.
Está rodeado por un foso, aunque en este caso su función no era defensiva ya que el palacio nunca fue una fortaleza militar, sino residencia de recreo. Con el paso del tiempo ha pasado a formar parte del diseño paisajístico del entorno.

El palacio fue ordenado construir a comienzos del siglo XVII por el rey Christian IV como residencia de verano. Con el tiempo dejó de utilizarse como palacio real y hoy alberga uno de los mayores tesoros del país: las Joyas de la Corona Danesa.
Durante la visita al interior del Castillo se recorren varias estancias entre las que destaca la Sala de los Caballeros, un gran salón ceremonial donde se exhiben los leones de plata que custodiaban el trono durante ceremonias oficiales, tapices e incluso la alfombra de coronación.

También se visitan antiguos salones privados y dormitorios reales, decorados con muebles originales, pinturas y objetos personales, que muestran un ambiente mucho más íntimo y cotidiano de la vida en la corte.
Finalmente, en las bóvedas del castillo se encuentran las Joyas de la Corona, donde se conservan coronas, cetros y orbes reales, protegidos en un espacio que refuerza la importancia simbólica de estos objetos para el país.

Si solo tienes tiempo para visitar un palacio en Copenhague, Rosenborg es, probablemente, la mejor elección. A diferencia de otros palacios que siguen teniendo funciones oficiales o administrativas, Rosenborg está completamente dedicado a la visita cultural, lo que permite sumergirse en la vida de la monarquía danesa de la época.
Jardín Botánico de Copenhague
Frente al Castillo de Rosenborg se encuentra el Jardín Botánico de Copenhague, un espacio verde dedicado a la investigación y conservación de plantas de todo el mundo.
Actualmente alberga más de 13.000 especies en sus invernaderos y parterres.
Entre sus puntos destacados se encuentran los invernaderos de estilo histórico, construidos en hierro y cristal, que por desgracia los encontré en plena restauración.

Aun así, es un lugar perfecto para pasear y descansar que combina naturaleza, ciencia e historia junto al corazón de la ciudad.
Tanto es así, que también podemos encontrar aquí el Museo de Historia Natural, del que hablaremos en la sección de museos de Copenhague.
Kastellet
Nos trasladamos a la zona de Kastellet, una de las fortalezas mejor conservadas de Europa. Construida en forma de estrella en el siglo XVII para proteger la ciudad.
Kastellet combina historia militar y espacios verdes, con murallas, fosos y caminos ideales para pasear.

Antes de adentrarnos en la fortaleza nos encontramos con el Museo de la Resistencia Danesa, con exposiciones subterráneas sobre la Resistencia del país durante la Segunda Guerra Mundial.
A tan solo unos pasos tenemos la iglesia anglicana de San Albano. Construida en el siglo XIX para la comunidad británica residente en Copenhague.

Junto a ella se alza imponente la fuente de Gefion, una de las más famosas de Copenhague.
Esta obra monumental representa a la diosa nórdica Gefion, quien, según la mitología, creó la isla de Selandia, la más grande de Dinamarca y en la que se encuentra Copenhague, arando la tierra con la ayuda de sus hijos convertidos en bueyes.
Dicho esto, nos adentramos en la fortaleza cruzando el puente que salva el foso y encontramos numerosos edificios dispuestos en hileras que hoy albergan oficinas y residencias militares que, en su día fueron cuarteles, almacenes, talleres y otras dependencias auxiliares.

Así mismo, podemos ver el Monumento al esfuerzo internacional de Dinamarca desde 1948.
Inaugurado en el día de la bandera danesa en 2011. Honra a quienes participaron en misiones internacionales de paz y operaciones en zonas de conflicto, con espacios dedicados a quienes aún sirven y a los que murieron en el cumplimiento de su deber.
Continuamos nuestro paseo y llegamos a una especie de plaza en la que destacan dos edificios amarillos. Uno de ellos fue la antigua residencia del comandante de la fortaleza, que hoy en día alberga una asociación para oficiales de la Armada danesa.

Junto a ella se conservan los antiguos cañones que recuerdan la función defensiva del lugar y un poco más adelante ondea orgullosa la Dannebrog o bandera de Dinamarca. Considerada la bandera nacional más antigua del mundo aún en uso, con sus más de 800 años de historia.
El otro edificio situado justo enfrente de la comandancia es una pequeña iglesia que servía a la guarnición militar y aún se mantiene en uso en ocasiones especiales.
Tras ella podemos subir hacia la parte alta de las murallas y recorrer todo su perímetro. Desde aquí podemos observar uno de los elementos más emblemáticos de la fortaleza, su molino de viento. Reconstruido y en funcionamiento como símbolo de la arquitectura danesa de la época. Además, veremos el foso, los coloridos edificios de Kastellet, la ciudad y el puerto de Langelinie al fondo. Donde nos dirigimos a continuación.

La Sirenita de Copenhague
En el puerto de Langelinie se encuentra la icónica escultura de la Sirenita. El símbolo más famoso de la ciudad, aunque debido a los derechos de autor, hasta 2029 no se permite reproducir su imagen sin permiso.
Fue donada por Carl Jacobsen, hijo del fundador de Carlsberg, en 1913, quien quiso homenajear a la bailarina Ellen Price, quien cosechó un gran éxito en el ballet basado en el cuento de la sirenita, escrito por Hans Christian Andersen en 1837.
Ante la negativa de la bailarina a posar desnuda, el escultor Edvuard Eriksen tuvo que utilizar a su esposa como modelo. Aunque la cabeza y el rostro son de la bailarina.

Otras versiones de la Sirenita
Como curiosidad hay un «sirenito» en el puerto de Elsinor. En el año 2012 se inauguró este «álter ego masculino» pensando en la necesidad de compañía de la sirenita. La escultura llamada Han, en danés: Él, se asienta también sobre una gran piedra mirando al mar, aunque esta piedra es de acero inoxidable como toda la escultura. Además, esta escultura parpadea una vez cada hora, gracias a un sistema hidráulico oculto en su interior.
Otra curiosidad es que existió otra escultura de sirena en Copenhague conocida como “La Gran Sirena”, obra del artista Peter Bech. Esta estatua, mucho más grande y con una figura más voluptuosa, generó críticas tras ser considerada vulgar o inapropiada para el entorno histórico, hasta que fue retirada.
Por si fuera poco, también en el puerto de Langelinie, se expuso temporalmente otra escultura llamada: la sirenita genéticamente modificada, obra del artista danés Bjørn Nørgaard. Se trataba de una escultura deliberadamente deformada, creada como una crítica a la manipulación genética, los cánones de belleza y la cosificación del cuerpo femenino.
Christianshavn
Y ya que hablamos de controversias, nos dirigimos a uno de los lugares más polémicos y alternativos de Copenhague: la ciudad libre de Christiania.

Christiania surgió en 1971, cuando un grupo de ciudadanos ocupó unas antiguas instalaciones militares abandonadas con la idea de crear una comunidad autogestionada, basada en valores como la libertad individual, la vida en común y el rechazo al sistema tradicional de propiedad privada.
Durante décadas funcionó como una “ciudad libre” dentro de Copenhague, con normas propias, arquitectura alternativa y una fuerte identidad contracultural. Uno de sus rasgos más conocidos fue la venta de cannabis en la calle principal, Pusher Street, que marcó gran parte de su imagen pública y su controversia.

Con el paso del tiempo, la relación con el Estado danés fue cambiando. Christiania dejó de ser una ocupación ilegal y pasó a regularizarse parcialmente, aunque manteniendo su carácter singular.
Desde abril de 2025 la venta de drogas ha sido prohibida y la calle principal ha cambiado notablemente, de hecho, está repleta de turistas fotografiando cada rincón y cada detalle, cosa que antes era impensable, pero Christiania sigue siendo un símbolo de debate sobre libertad, convivencia y límites del modelo urbano tradicional.
Hay que mencionar que Christiania está ubicada dentro del barrio de Christianshavn, que significa el puerto de Christian. Fue fundado por el Rey Christian IV de Dinamarca en el siglo XVII como una ciudad portuaria y comercial, inspirada en los canales de Ámsterdam. Cuya función original era reforzar la defensa y el comercio marítimo de Copenhague.

Aquí destaca la iglesia de San Salvador un icono del barroco danés. Su torre en espiral externa, única en Dinamarca, permite subir hasta la cima y contemplar unas vistas espectaculares de 360º sobre los canales, el puerto y gran parte de la ciudad. Hoy en día los turistas usan las escaleras, pero en su día se construyó la rampa helicoidal para permitir que caballos y carruajes subieran hasta la cima. Es uno de los símbolos más reconocibles de este barrio.
Cruzamos ahora Knippelsbro, uno de los puentes más emblemáticos de Copenhague que conecta y controla el acceso al puerto. De ahí su nombre, caseta de peaje, ya que antiguamente se cobraba por cruzarlo. El puente actual, destaca por sus torres verdes y su sistema basculante, que aún hoy se abre para dejar pasar los barcos.
Biblioteca Real de Dinamarca
Llegamos ahora a la biblioteca más grande de Escandinavia, fundada en el siglo XVII por el rey Christian IV. Lo que comenzó como una biblioteca privada de la monarquía es hoy un espacio abierto al público y también funciona como biblioteca de la Universidad.

Se divide en dos edificios, el histórico de ladrillo y su ampliación moderna, conocida como el Diamante Negro, debido a su fachada de granito negro pulido y vidrio que brilla como un diamante, al reflejarse en el agua. Este se ha convertido en uno de los edificios contemporáneos más icónicos de la ciudad, que combina biblioteca, centro cultural y un espectacular mirador al puerto de Christian.

Se puede visitar gratuitamente y dentro encontramos una cafetería, una tienda, incluso un auditorio. El techo del hall principal lo decora un impresionante mural de estilo abstracto de 200m2. No dejarás de admirarlo.

Universidad de Copenhague
En cuanto a la Universidad de Copenhague cabe mencionar que es la institución académica más antigua y prestigiosa del país, fundada en 1479. Su arquitectura combina edificios históricos con modernas instalaciones, reflejando siglos de tradición educativa danesa. El campus del centro histórico es un lugar vibrante donde estudiantes y visitantes conviven entre pasillos llenos de historia y espacios abiertos llenos de vida.
Catedral de Copenhague
Junto a él se encuentra la Catedral de Copenhague, conocida como Iglesia de Nuestra Señora. Este edificio neoclásico del siglo XIX se levanta sobre los cimientos de varias iglesias anteriores, algunas destruidas por incendios a lo largo de los siglos.

La catedral destaca por su fachada con columnas dóricas y su interior elegante. Hoy en día, además de ser un lugar de culto, la catedral alberga conciertos, exposiciones y eventos culturales que atraen tanto a fieles como a visitantes, convirtiéndola en un espacio vivo en el corazón académico de Copenhague.
Rundetaarn
Se trata de uno de los monumentos más emblemáticos de Copenhague y fue construida en el siglo XVII por orden del rey Cristián IV.
La torre redonda formaba parte del Complejo Trinitatis, diseñado para albergar tres funciones principales: la Iglesia de la Trinidad, la primera Biblioteca de la Universidad de Copenhague, y el observatorio astronómico. El más antiguo de Europa en funcionamiento.

Los martes y miércoles por la noche los visitantes pueden observar el cielo nocturno con un telescopio durante los meses de invierno.
En lugar de escaleras convencionales, el acceso a la cima es a través de una ancha rampa de caracol que da siete vueltas y media. Esta rampa fue diseñada para permitir que los caballos y carruajes subieran, facilitando el transporte de libros para la biblioteca y equipos pesados para el observatorio.
Desde la plataforma de observación, que ofrece vistas de 360 grados sobre el casco antiguo de la ciudad, se puede apreciar la magnitud histórica y arquitectónica de Copenhague.
Nikolaj Kunsthal
Vayamos ahora a la plaza de Nicolás, donde se encuentra la tercera iglesia más antigua de la ciudad. La Nikolaj Kunsthal, del siglo XIII, sufrió graves daños en el gran incendio de 1795, sobreviviendo solo la torre. Su aguja de 90 metros de altura es un distintivo de la ciudad. Además, es la tercera torre más alta de Copenhague. Normalmente los fines de semana a la 1 de la tarde hay tours guiados para subir a ella y contemplar su espectacular panorámica.

El edificio actual fue reconstruido en un estilo neoclásico y neobarroco alrededor de la torre original y nunca volvió a ser una iglesia consagrada. Desde 1981, funciona como centro de arte contemporáneo, que presenta exposiciones de artistas daneses e internacionales.
Tras el incendio de 1795 y hasta el siglo XX, la plaza de Nicolás se convirtió en un mercado de carniceros, conocido popularmente como «El Estómago». Hoy en día, está rodeada de tiendas y restaurantes.
Como puedes ver, muchas iglesias de Copenhague se han transformado en algo más que lugares de culto: funcionan como centros culturales y sociales que atraen a los jóvenes a través de la música, el arte y la vida comunitaria.
Qué comer en Copenhague y consejos para ahorrar
Para endulzar este recorrido vamos a detenernos un momento frente a la emblemática pastelería La Glace, fundada en 1870. Esta histórica confitería ha sido proveedora de la Corte Real durante generaciones y es famosa por sus tartas, pasteles y dulces tradicionales daneses. Se encuentra ubicada en pleno centro de Copenhague junto a la calle Strøget, así que, si quieres probar sus delicias ármate de paciencia: suelen formarse largas colas.

En la paralela a la calle de La Glace se encuentra Jorcks Passage, un elegante pasaje comercial cubierto, de finales del siglo XIX, con mosaicos históricos y tiendas en su interior, que conecta Strøget con la calle que da a la parte trasera de la Catedral.
Continuamos con la alimentación. Como ya sabemos, Copenhague es una ciudad con un elevado coste de vida, así que aquí te dejo algunos consejos y lugares para comer sin que se resienta demasiado el bolsillo.
- Pølsevogn: Muy típico y económico. Son carritos móviles que se encuentran en plazas y calles concurridas que venden principalmente salchichas en pan con gran variedad de acompañamientos. A partir de unos 5€ en adelante.
- Los cafés y panaderías tradicionales para un snack rápido también son una buena opción y estos abundan debido a la tradición cafetera del país, pero cuidado porque el precio medio de un café con leche suele rondar los 5€, Sin embargo, si acudes a Espresso House por ejemplo, una cadena Sueca muy extendida en los países nórdicos, sube a más de 7€ y un snack o pasta oscila entre los 4 y 10€.
Yo compré un bollo de Cardamomo, muy típico en la zona, en el mercado navideño de la plaza del rey (Kongens Nytorv) y me costó unos 5€.

- 7-eleven: Otro lugar en el que puedes ahorrar es esta cadena estadounidense. Aquí compré un Cinnamon roll y un croisant de chocolate por 5€ en total. Dos al precio de uno en el mercadillo navideño. También venden salchichas, sándwiches, etc. Así que para algo rápido y económico es una buena opción y su horario de apertura es extenso.
- MAX Burgers, también una cadena sueca, en la que las hamburguesas están de muerte y son bastante baratas. Aquí comí por 6€.
Otro consejito interesante es que en Copenhague te sirven agua del grifo gratis, lo que también supone un ahorro importante. Pero tienes que pedirla, puedes hacerlo en inglés diciendo Tap water o si quieres decirlo en danés sería kranvand o postevand.
Si eres amante de la cerveza en Tap House encontrarás una gran variedad de cervezas artesanales, concretamente 61 grifos con cervezas de barril en constante rotación.

Un producto muy típico son las famosas galletas danesas en caja de lata. Aunque hoy en día se consumen más fuera del país que dentro. Nacen del prestigio histórico de la mantequilla danesa y se han convertido en uno de los productos gastronómicos más reconocibles de Dinamarca.
Y culminamos esta sección gastronómica visitando el mercado Torvehallerne, donde puedes encontrar comida fresca y platos locales a buen precio. Como el Smørrebrød, un sándwich abierto preparado tradicionalmente con pan de centeno y cubierto con ingredientes como el arenque, salmón ahumado, carne asada y paté de hígado de cerdo. O las albóndigas danesas llamadas Frikadeller, entre otros muchos.
Museos de Copenhague
Copenhague cuenta con una oferta museística muy variada, capaz de adaptarse a todo tipo de intereses aquí te dejo algunos de los más relevantes:
Museo de Historia Natural
Este edificio ubicado en el Jardín Botánico de Copenhague alberga colecciones de minerales, fósiles, animales y esqueletos de especies extintas.

En la entrada llama la atención este meteorito de hierro llamado Agpalilik. Uno de los más grandes del mundo. Sus 20 toneladas cayeron sobre Groenlandia hace 58 millones de años, pero este fragmento hoy en día solo pesa 16 toneladas ya que necesitaron cortar un trozo para estudiarlo.
Galería Nacional de Dinamarca
Cruzando la calle se encuentra la Galería Nacional de Dinamarca, conocida como SMK.
Es el museo de arte más importante del país y alberga obras que van desde el Renacimiento hasta el arte contemporáneo, incluyendo grandes maestros europeos y destacados artistas daneses.
Una parada ideal si te gusta el arte ya que la entrada a la colección permanente es gratuita.

Museo Nacional de Dinamarca
En él se recorre la historia del país desde la prehistoria, pasando por su época vikinga hasta la Edad Moderna.
Museo de Copenhague
Este museo se centra en en la evolución de la ciudad desde sus orígenes hasta hoy.
Gliptoteca Ny Carlsberg
Destaca por su colección de escultura clásica griega y romana, arte egipcio y pintura impresionista

Museo Thorvaldsen
Dedicado al escultor Bertel Thorvaldsen, figura clave del neoclasicismo europeo.
La ciudad también alberga museos especializados como:
- el Museo de la Guerra, que aborda la historia militar danesa,
- el Museo Judío Danés, que narra más de cuatro siglos de presencia judía en el país, o
- el Museo del Diseño, reflejo del peso del diseño escandinavo a nivel mundial.
A ellos se suman propuestas contemporáneas como:
- el DAC, enfocado en arquitectura y urbanismo, o
- el MACA Museum, dedicado al arte moderno y la cultura urbana.
Para quienes buscan experiencias más interactivas o diferentes, destacan:
- el Museo de Ciencias (Experimentarium),
- el Museo de las Ilusiones,
- el Museo de la Felicidad o
- el Museo de los Records Guinnes

Y fuera de los museos tradicionales, espacios históricos como Nyboder, con sus características casas amarillas, permiten entender cómo vivían los marineros daneses en el siglo XVII simplemente paseando por el barrio.
A las afueras de Copenhague destacan también dos museos muy recomendables. Por un lado, el Louisiana Museum of Modern Art, situado en Humlebæk, uno de los museos de arte moderno más prestigiosos de Europa, que combina exposiciones de primer nivel con esculturas al aire libre y vistas al estrecho de Øresund.
Por otro lado, Frilandsmuseet, un gran museo al aire libre que reúne casas tradicionales de distintas regiones del país y permite acercarse a la vida rural danesa entre los siglos XVII y XIX. Ambos requieren desplazarse fuera de la ciudad, pero son visitas muy valoradas.
Antigua fábrica de cerveza Carlsberg
Hay muchos más museos en la ciudad, pero merece una atención especial la antigua fábrica de cerveza Carlsberg, situada en el barrio de Vesterbro. Fue aquí donde en 1847 Jacob Christian Jacobsen fundó una de las cerveceras más importantes del mundo y hoy el recinto se ha transformado en un espacio cultural conocido como Carlsberg Byen.

La visita se puede dividir claramente en dos partes. Por un lado, el acceso gratuito, permite pasear por el complejo histórico, ver antiguos edificios industriales rehabilitados; visitar los establos con sus caballos, ponis y coches de época; la icónica Puerta de los Elefantes; la tienda oficial de la marca; el bar Carlsberg, donde degustar tu cerveza preferida y varios patios junto con el jardín de esculturas, entre las que se encuentra una réplica de la Sirenita. Solo con este recorrido exterior ya se entiende la importancia histórica del lugar.
Por otro lado, quienes quieran profundizar más pueden visitar el museo de pago, Home of Carlsberg, donde se explica la historia de la familia Jacobsen, el origen y la expansión internacional de la marca. Se recorren antiguas salas de producción y se exhibe la mayor colección de botellas de cerveza del mundo, además de incluir una cerveza al final de la visita.
También se puede añadir una cata de cervezas y una visita guiada a las bodegas pagando un suplemento.
De este modo, la antigua fábrica de Carlsberg es un lugar que pueden disfrutar todos los públicos.

Frederiksberg
Muy cerca de aquí se encuentra el Palacio de Frederiksberg. Aunque suele asociarse a Copenhague, pertenece al municipio independiente del cual adquiere su nombre. Fue construido en el siglo XVIII como residencia de verano de la familia real y es uno de los mejores ejemplos del barroco danés. Hoy el edificio no es visitable por dentro, ya que alberga la Academia Real Danesa de Ciencias Veterinarias, pero los jardines son de acceso gratuito y muy frecuentados por locales.

Esta zona concentra varios puntos de interés, ya que junto al parque se encuentran el Zoológico de Copenhague, uno de los más antiguos de Europa, y La Cisterne, un antiguo depósito de agua subterráneo transformado en espacio de exposiciones de arte contemporáneo que permanece abierto desde mediados de marzo a finales de noviembre. Todo ello convierte Frederiksberg en un área ideal para combinar naturaleza, historia y cultura en una misma visita.
Rincones menos conocidos de Copenhague
- Planetarium: Un espacio dedicado a la astronomía y la exploración espacial, con una gran cúpula de proyección donde se exhiben documentales sobre el universo y exposiciones interactivas, especialmente atractivas para quienes viajan en familia o tienen interés por la ciencia.

- Palads Teatret, un gran complejo de cines muy conocido en Copenhague, tanto por su fachada multicolor como por ser uno de los más antiguos y grandes de Dinamarca, con 17 salas.

- Wallmans Circus Building, un edificio histórico de espectáculos construido originalmente como un circo cubierto en 1886. En la actualidad, el edificio alberga un concepto de cena-espectáculo muy popular en Escandinavia que sirve como espacio de entretenimiento nocturno.
- Superkilen park. Un parque urbano innovador en el barrio de Nørrebro. Diseñado para la integración social y cultural, que utiliza objetos cotidianos de más de 60 países como mobiliario urbano, desde un tobogán de pulpo japonés hasta una fuente marroquí, creando un espacio público multicultural y vibrante que celebra la diversidad de sus residentes.
Tivoli Gardens
Como colofón a esta vibrante ciudad, nos adentramos en un mundo de fantasía e ilusión que no te puedes perder, especialmente si visitas la capital danesa en Navidad: el parque de atracciones Tivoli.

Se trata de uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo aún en funcionamiento, ya que abrió sus puertas en 1843, y es también una de las atracciones turísticas más visitadas de Dinamarca.
Y no es de extrañar. Traspasar su majestuosa puerta de acceso al recinto y descubrir la magia que se esconde tras esos muros es toda una experiencia. Cuando estés recorriendo su calle principal iluminada y llena de vida, una mezcla de luces, sonidos y aromas despertarán tus sentidos y no sabrás hacia dónde dirigirte primero.
En mi opinión el edificio más impresionante de todos es el Nimb hotel que está junto a la calle principal, por lo que no tiene pérdida. Se trata de uno de los alojamientos más singulares y exclusivos de Copenhague.

Tras él se encuentra una de las montañas rusas de madera más antiguas del mundo aún operativas que todavía conserva el frenador humano a bordo.
A la derecha de la calle principal tenemos el Pantomimeteatret, un teatro al aire libre, inspirado en los teatros chinos y japoneses. Su rasgo más llamativo es el telón mecánico en forma de pavo real, que se abre y se cierra de manera automática desplegando sus plumas, sin necesidad de cortinas tradicionales.

Y repartidas por todo el recinto verás multitud de atracciones para niños y no tan niños, como la montaña rusa Daemon, que cuenta con loopings y caída vertical, el carrusel clásico, columpios voladores, la caída libre, un recorrido en barca inspirado en los cuentos de Hans Christian Andersen y otros muchos.
Los paseos en barco se llevan a cabo en el lago del área asiática, donde destaca su pagoda china y el espectáculo de agua y luces nocturno.

Además, dentro del recinto encontrarás tiendas, restaurantes, salas de conciertos y espectáculos, junto con los jardines, que son tan importantes o más que el resto. Su diseño paisajístico y la iluminación nocturna son vitales y marcan una gran diferencia entre visitar el parque de día o de noche.
A modo de curiosidad, se dice que Walt Disney se inspiró en Tívoli, tras su visita, para crear Disneyland. ¿Lo sabías?
El precio de la entrada a Tivoli es un poco elevado, debido al nivel de vida del país y la popularidad del lugar, pero te aseguro que merece mucho la pena. Si quieres reservar tu entrada puedes hacerlo pinchando aquí. Hay dos modalidades disponibles, puedes pagar solo la entrada a los jardines y si quieres subir a alguna atracción pagarla a parte o comprar el pase de atracciones ilimitadas, o la entrada con atracciones ilimitadas, que te saldrá más barata que comprar el pase y la entrada por separado.

Es importante remarcar que Tívoli no abre todo el año de forma continua, sino por temporadas. En primavera-verano, halloween y navidad.
En resumen, Tivoli no es solo un parque para niños: es un icono cultural y social de Copenhague, donde historia, ocio y estética se mezclan de una forma bastante única en Europa.
El lugar ideal para poner punto final a este fantástico recorrido por la capital danesa.
Resumen final
Una ciudad que ha renacido muchas veces y que, pese a ello, sigue sorprendiendo. Copenhague te atrapará a través de su historia, su legado cultural y su filosofía de vida basada en el sentimiento hygge, el arte de disfrutar de los pequeños placeres. Una sociedad avanzada en la que reina la calma y un estado de bienestar del que deberíamos tomar ejemplo.

Gracias por acompañarme hasta aquí. Espero que esta completa guía de Copenhague te sirva de ayuda para organizar tu propia visita a la ciudad. Si necesitas ayuda para planificar tu viaje o buscas compañía en este u otros destinos, no dudes en contactar conmigo.
No olvides dejarme tu like, si te ha gustado, comentarme tus dudas o experiencias propias que puedan ayudar a otros viajeros y compartir el vídeo para que podamos seguir descubriendo mundo junt@s. Yo te espero en el próximo destino.
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